Kolten Wong se perfila como figura clave del lineup de los Cardenales. (AP)

Antes de la temporada, los Cardenales del 2014 lucían invencibles para muchos de nosotros.

Después de la primera mitad de la temporada, San Luis ya no se ve tan seguro como contendiente. De hecho, hay muchas interrogantes en el equipo. Ahora bien, eso no significa que la tropa de Mike Matheny haya pasado de claro favorito a causa perdida.

Los Cardenales, con la ayuda de un gran bajón de los punteros Cerveceros, recuperaron mucho terreno antes del Juego de Estrellas y ahora se encuentran a un solo juego de Milwaukee en la División Central de la Liga Nacional.

Pero la lucha en dicha división no es tan sencilla. Cincinnati y Pittsburgh, ambos clasificados el año pasado, también han empezado a jugar mucho mejor en las últimas semanas. Los Rojos llegaron al viernes a 1.5 juego de la cima, mientras que los Piratas se encuentran a 3.5. Ninguno de estos dos equipos se perfila para colapsar.

La batalla por los dos comodines también debe de ser de mucha competencia, con Los Angeles o San Francisco en el Oeste y Atlanta o Washington en el Este-además de los tres contendientes de la Central.

Entonces los Cardenales, que en algunos momentos del año pasado se vieron bien por encima del resto de la Liga Nacional, ahora tienen varias interrogantes.

Por ejemplo: ¿Cómo sobrevivirán sin los servicios del boricua Yadier Molina durante un tiempo indefinido?

El receptor no sólo es el jugador más valioso de San Luis. Se puede hacer un argumento de que Molina debe ganar el premio al Jugador Más Valioso de la Nacional, aun en una temporada que no ha sido su mejor con el madero. El valor del veterano como cátcher defensivo-como manejador de pitchers y sobre todo los lanzadores jóvenes-no puede cuantificarse fácilmente. El puertorriqueño es el mejor en lo que hace y su valor no puede ser replicado por nadie.

Sin embargo, sí hay maneras en que San Luis podría compensar la ausencia de Molina. ¿Cómo lo haría?

La temporada pasada, los Cardenales fueron el mejor equipo al bate de la Liga Nacional. Este año, con un personal muy parecido al de la campaña pasada, están en el 14to lugar en carreras anotadas en el Viejo Circuito. ¿Qué les pasa?

No contestes esa pregunta diciendo, "Carlos Beltrán", porque el veterano boricua se ha visto limitado por las lesiones y relativamente improductivo en los Yankees. San Luis aún tiene motivos válidos para esperar que su lineup sea más productivo en la segunda mitad de la campaña que en la primera.

Los Cardenales recibieron un impulso cuando el primera base Matt Adams volvió de una lesión con mucho poder. Además, el segunda base Kolten Wong ha agregado algo de trueno. Por lo menos en el papel, la alineación de San Luis se ve con bastante profundidad. Con todo y el potencial, más jugadores del equipo van a tener que poner de su parte-sobre todo ante la ausencia de Molina.

¿Podrá Oscar Taveras convertir su inmenso potencial en producción a nivel de Grandes Ligas? ¿Qué tan paciente podrán ser Cardenales con el dominicano mientras tratan de ganar ahora?

San Luis ganó el banderín de la Nacional el año pasado con lanzadores jóvenes que dieron la cara, como de rutina. ¿Es justo esperar esa clase de actuaciones de su mejor prospecto entre los jugadores de posición?

La ofensiva es la gran variable. Los Cardenales terminaron el año pasado con efectividad colectiva de 3.42, la quinta mejor de la Nacional. Para la pausa del recién concluido Juego de Estrellas, tenían exactamente 3.42, la sexta mejor del Viejo Circuito.

De cualquiera forma, se necesitará una mejoría de algunos individuos en ese departamento también. El trabajo de Adam Wainwright es incuestionable. Lance Lynn ha tomado algunos pasos importantes.

¿Podrá San Luis contar con más consistencia de parte de Shelby Miller, el dominicano Carlos Martínez y Joe Kelly (recién salido éste último de la lista de lesionados)? El talento está ahí. Miller ya ha ganado 15 juegos a nivel de Grandes Ligas. No es una expectativa exagerada. Un regreso de la lista de incapacitados de Michael Wacha ayudaría inmensamente la rotación del equipo.

En realidad no tiene sentido que los Cardenales cambien a un abridor joven por otro de más experiencia. No hay muchos lanzadores con el talento de los pitcher que ya tiene San Luis.

El área que necesita mejorarse es la ofensiva. Y con todo y las interrogantes, los Cardenales aún se ven como un equipo capaz de hacer lo suficiente para clasificar una vez más.