La tropa de Bob Melvin sabe ganar de diferentes maneras. (AP)

OAKLAND - Los Atléticos de Oakland siempre estarán ligados a "Moneyball". ¿Por qué no?

Primero se publicó el brillante libro con dicho título, escrito por Michael Lewis. Luego llegó la película en la que Brad Pitt hizo el papel del gerente general del equipo, Billy Beane. Entonces, se proyectó para toda una audiencia la filosofía y la manera de hacer negocios en el béisbol de los Atléticos y de muchos otros ejecutivos después de eso. Muy bien.

Pero en el terreno de juego, los Atléticos del 2014 no se parecen al modelo clásico de "Moneyball". Más bien es una amalgama de filosofías. Y está funcionando. Oakland ha ganado el Oeste de la Liga Americana en cada una de las últimas dos campañas. Este año se encuentran en la cima una vez más.

Sin dudas, sigue el énfasis en porcentaje de embasarse. Los Atléticos encabezan las Grandes Ligas en bases por bolas recibidas y están segundos en porcentaje de embasarse.

Oakland está tercero en la Americana en carreras anotadas, lo cual no es tan sorpresivo si se recuerda que el club estuvo cuarto la temporada pasada.

"Son un equipo completo", dijo el manager de los Medias Rojas, John Farrell. "Son versátiles. De muchas formas, son similares a nosotros en el juego ofensivo. Creo que valoramos lo mismo en los bateadores, lo cual es embasarse. Ellos han hecho un buen trabajo a la hora de poner carreras en la pizarra".

El manager de los Atléticos, Bob Melvin, estuvo de acuerdo con lo afirmado por Farrell.

"Creo que ambas gerencias (Medias Rojas y Atléticos) valoran la misma clase de números y buscan adquirir al mismo tipo de peloteros", dijo Melvin. "Sí tenemos siempre en la mira una clase de jugador que pueda trabajar la cuenta y ver algunos pitcheos más por turno. En el transcurso de un juego obligas a trabajar a los pitchers contrarios. Así somos".

Ese es el modelo clásico de "Moneyball". Pero la base robada no lo es. Y eso es precisamente un elemento de peso en el Oakland de ahora.

"Saldremos a robar cuando necesitemos hacerlo, y contamos con muchachos que pueden hacerlo", dijo Melvin. "Si ves nuestro porcentaje de éxitos en intentos de robo es bastante bueno también".

De hecho, es mejor que "bastante bueno". Oakland se ha robado 21 almohadillas en 23 intentos, para un porcentaje de éxito de 91.3%--el mejor de Grandes Ligas.

El domingo en Boston, el antesalista Josh Donaldson se robó su primera base de la temporada en el sexto inning. Anotaría para empatar el juego, que al final fue un triunfo de los Atléticos por 3-2 en 10 entradas. Fue una sola base en medio de un partido, pero es de las cosas que pueden marcar una gran diferencia.

Además de las bases robadas, este club le da mucha importancia a la defensa. Y ése es otro elemento que no se asocia propiamente con "Moneyball". Esta edición de los Atléticos puede justificar seguir poniendo como titular a un jugador que esté mal con el bate si sobresale en otros aspectos.

"Sabes, la defensa es un gran factor para nosotros también", expresó Melvin. "Un muchacho como (el jardinero derecho) Josh Reddick, pues aun cuando no está bateando, puede jugar porque corre bien las bases y juega buena defensa. Hay valor en diferentes variables y valoramos todas."

Lo que demuestra esta combinación de valores y variables es que la organización puede adaptar su filosofía a sus circunstancias y su personal.

"Creo que nuestra gerencia es bastante buena a la hora de hacer sus ajustes, basándose en lo que se ve y lo que es importante", comentó Melvin. "Y se analiza eso constantemente, tratando de mejorar.

"Como gerencia, ¿qué estamos valorando ahora? ¿Qué dicen los números? Nuestro departamento de análisis ve cada ángulo cada año y trata de mejorar, tal como lo haría un jugador".

En Oakland "Moneyball" sigue vigente, pero a lo mejor podría llamarse "Post-Moneyball" o "Moneyball+". De cualquier forma, sigue funcionando para los Atléticos de Oakland.