Miguel Montero. (Ross D. Franklin/AP)

PHOENIX - Es una pequeña muestra, para ser claros, pero después de la manera en que batalló el año pasado, el receptor venezolano de los D-backs Miguel Montero tomará todos los resultados positivos que pueda obtener.

Durante los primeros cinco juegos de la temporada, Montero batea para .357 y ha mostrado gran paciencia en el plato tras recibir cuatro bases por bolas y poncharse sólo una vez.

"Siento que mi confianza está ahí", afirmó Montero. "Sólo estoy tratando de embasarme, de obtener un buen pitcheo para batear, tratando de no regalar turnos al bate en el primer o segundo lanzamiento. Estar listo para batear - si se trata de un buen pitcheo, sólo hacerle un buen swing; si no es un buen pitcheo, dejarlo pasar".

Montero tuvo un inicio flojo de temporada el año pasado que al final se convirtió en una bola de nieve para él.

Mientras la campaña transcurría, el venezolano trató cada vez más duro y terminó abusando de su swings. Finalizó con un pobre promedio de bateo de .230 con 110 ponches y 51 bases por bolas en 413 turnos.

Cuando arrancaron los entrenamientos primaverales, Montero todavía era presa de la duda, y después de ver acción en unos cuantos juegos, el toletero acudió con el coach de desempeño mental Peter Crone, quien ayudó a Montero a tener un comienzo fresco.

"Le dije que probablemente temía volver a fracasar y no quería volver a pasar por eso", comentó Montero. "Fue una plática provechosa, probablemente de unos 20 minutos, y saben que, al día siguiente me sentí bien diferente, en verdad. Me sentí bien diferente. Para mí, mantenerme fuerte a nivel mental es más importante que saltar al terreno y jugar y tener un buen turno al bate, porque si saltas al terreno a jugar y no tienes un buen turno al bate pero tu mente sigue positiva, existe una buena posibilidad de que más tarde vayas a hacer algo bueno en ese juego".