Frank Jobe (Mike Groll/AP)

LOS ANGELES, California-- Frank Jobe, pionero en el campo de la medicina deportiva y el primero en realizar una cirugía de codo que revivió la carrera de incontables lanzadores de Grandes Ligas, falleció el jueves. Tenía 88 años.

El cirujano ortopedista falleció en Santa Mónica tras ser hospitalizado recientemente por una enfermedad no revelada, de acuerdo con un vocero de los Dodgers de Los Angeles.

El 25 de septiembre de 1974, Jobe realizó la innovadora cirugía al lanzador Tommy John, de los Dodgers, quien presentaba una ruptura de ligamento colateral medial en su codo izquierdo. La lesión era sinónimo del retiro de un lanzador antes de que Jobe extirpara un tendón del antebrazo de John y lo injertara en su codo para repararlo.

John lanzó otros 14 años tras la operación, sumando 164 victorias más sin perderse una apertura debido a un problema de codo.

"Hoy perdí a un GRAN amigo", escribió John en su cuenta de Twitter.

El año pasado, la cirugía inicial y la relación entre John y Jobe fue el tema de un documental de ESPN.

"Cuando él volvió, yo pensé que quizás podríamos practicar esto a alguien más", dijo Jobe a The Associated Press en 2010. "Esperé dos años para intentarlo en otra persona, pero no tenía idea de que lo haríamos de nuevo".

Al comienzo, Jobe estimó en 5% las probabilidades de que John volviera a las Grandes Ligas. Luego afirmó que entre el 92 y el 95% de sus pacientes volvían a lanzar, igual o mejor que antes de la intervención quirúrgica.

La operación se volvió común entre los lanzadores y peloteros de todos los niveles en el béisbol, incluidos Matt Harvey, de los Mets de Nueva York, Stephen Strasburg, astro de Washington, Tim Hudson, de Milwaukee, y el dominicano Francisco Liriano, de Minnesota.

Algunos lanzadores han firmado contratos por varios años apenas meses después de someterse a la cirugía, un reflejo de la confianza que ésta genera en una estupenda recuperación.

Típicamente, la plena rehabilitación requiere cerca de un año para los lanzadores y seis meses para jugadores de otras posiciones. Inicialmente se requerían cuatro horas para llevar a cabo la intervención quirúrgica que ahora se realiza apenas en 60 minutos.