Xander Bogaerts

BOSTON -- Después de David Ortiz, el mejor bateador de los Medias Rojas de Boston es Xander Bogaerts, un novato que recién el 1 de octubre cumplió los 21 años.

Probablemente, el haber sido vecino de casillero de "Big Papi" en los tres juegos en San Luis debió haber absorbido algo del sensacional desempeño de su compañero dominicano.

"Supongo que algo se me pegó, varios hits", dijo Bogaerts, quien se fue 4-2 en la victoria 3-1 ante los Cardenales el lunes. "Creo que le sobran, así que puede repartir".

Bogaerts, quien nació en Aruba, debutó en las mayores el pasado 20 de agosto y logró asegurarse un puesto en el roster de postemporada.

Cumplidos cinco juegos en la Serie Mundial, Ortiz es el líder de bateo de los Medias Rojas con promedio de .733 y cuenta con un tercio de los 36 hits de su equipo. El que le sigue es Bogaerts, con .294 en el clásico y .348 en toda la postemporada.

El segundo de sus sencillos, con un out en la séptima entrada ante Adam Wainwright el lunes, puso en marcha la ofensiva con la que Boston anotó dos veces para enfilarse a la victoria.

"Llegó el momento de lanzarlo al ruedo". Así dijo el mánager de los Medias Rojas John Farrell, al darle la titularidad en la tercera base en el quinto juego de la serie final de la Liga Americana debido al bajón ofensivo de Will Middlebrooks.

Bogaerts respondió con creces a la responsabilidad, bateando cinco hits en nueve turnos en los últimos dos juegos de esa serie.

En la Serie Mundial, cuenta con cinco hits en 17 turnos, además de dos impulsadas. Bateó un triple en el tercer juego, convirtiéndose en el tercer jugador más joven en conectar un batazo de tres bases en una Serie Mundial, ya que Ty Cobb (1907) y Mickey Mantle (1952) lo hicieron cuanto tenían 20 años.

Pese a su corta edad, Bogaerts tiene bastante experiencia internacional. Formó parte de la selección de Holanda que ganó el Mundial de 2011 y del equipo que perdió 4-1 ante la República Dominicana en las semifinales del Clásico Mundial en marzo. Puede hablar en cuatro idiomas: inglés, holandés, español y papiamento.

Comenzó la temporada en las menores, como uno de los prospectos más cotizados de los Medias Rojas, desempeñándose también en la posición de campocorto. Cuando el equipo buscó reforzar su rotación en la fecha límite de cambios, decidieron retener al arubeño y optaron por transferir al cubano José Iglesias, un genio defensivo que se encuentra entre los candidatos al Novato del Año.

Bogaerts no es el primer pelotero nacido en las Antillas Holandesas que brilla en una Serie Mundial. Al curazoleño Andruw Jones le tocó perder con los Bravos de Atlanta en 1996, pero con 19 años se convirtió en el jugador más joven en disparar un jonrón en el clásico, en el primer juego disputado en el Yankee Stadium.

"Hay mucho euforia allá (en Aruba)", dijo Bogaerts. "Es una locura, mucha gente que tiene camisetas con mi nombre. Todos están pendientes. En los primeros dos juegos, me ponché dos veces en cada juego. Todo el mundo se alarmó: `¿Qué le está pasando?' y yo diciendo, `no caigan en el pánico, hay que tomárselo tranquilo, esto es pelota'".

"¿Qué si estoy nervioso? Claro que sí, soy humano", añadió. "Pero durante el juego estoy lo más tranquilo que se puede. Estar en una Serie Mundial no es cosa frecuente, hay que disfrutar la experiencia".