Gerardo Parra. (AP)

PHOENIX -- A esta altura de la temporada y a esta altura de su carrera en Grandes Ligas, está claro que Gerardo Parra se ha ganado un espacio fijo en la alineación de los Diamondbacks de Arizona.

No ha sido un proceso fácil, con la adición al roster del jardinero Jason Kubel en el invierno del 2011-12 y del guardabosque Cody Ross hace unos meses. Pero ante las lesiones de Kubel y Adam Eaton al principio de esta campaña-combinadas, por supuesto, con el buen rendimiento del venezolano-nadie duda en ver el nombre de Parra en el lineup diario del manager Kirk Gibson.

"Todos saben lo que ha pasado en el último año", le dijo Parra a LasMayores.com. "Ya eso es pasado. Ya no pienso más en eso; sólo pienso en el futuro."

Parra siempre se expresó positivo y con una actitud en equipo cuando, después de ganar el zuliano un Guante de Oro en el 2011, Arizona firmó a Kubel y el primero quedó relegado al rol de cuarto jardinero. Y en el pasado invierno, el fichaje de Ross-ni hablar de las expectativas con el prospecto Eaton y también con A.J. Pollock-puso en duda el papel de Parra para esta temporada.

Pero en vez de quejarse, el guardabosque de 26 años no sólo se mantuvo trabajando, sino que afirma que ha podido sacar algo positivo de la situación.

"Las cosas del pasado, pues eso me sirvió mucho de experiencia, de aprender, conocer y sobre todo madurar en la pelota", reveló. "Ahora pienso en el día a día, lo que estoy viviendo ahora, y seguir trabajando duro, que es lo único que puedo controlar yo."

Lo que ha podido controlar es su producción al bate. En el 2013 lleva promedio de .301, con 15 dobles, cuatro jonrones y 13 empujadas en 196 turnos.

"La confianza", dijo Parra al explicar su buen arranque de la temporada. "Cuando tú juegas todos los días, sabes que si fallaste ayer, tienes chance el día de hoy, y si fallas hoy, tienes el día de mañana.

"Cuando no juegas todos los días, si fallas hoy tienes que esperar cuatro días para jugar y no es lo mismo. Cuando tienes esa confianza de estar jugando todos los días es muy diferente y eso es un punto importante para nosotros los peloteros."

Principalmente como primer bate últimamente, Parra se ha destacado en un elemento clave de dicho papel: Porcentaje de embasarse, con.368 hasta ahora.

Sin embargo, es un ajuste que el mismo venezolano califica como una obra en progreso. Por ejemplo, lleva sólo cuatro bases robadas en 11 intentos, encabezando la Liga Nacional en veces atrapado en intento de robo.

Pero del lado positivo, con su poder ocasional y su tendencia a darle a la bola por los canales, tiene OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .827-un lujo desde el primer puesto de la alineación.

Parra señala a Michael Bourn y al boricua Angel Pagán como ejemplos que quisiera seguir en su rol de primer bate.

"Me gusta", expresó sobre el importante papel de abrir el ataque ofensivo de los Diamondbacks. "Y si no me sintiera acomodado, me acomodo. La verdad es que me siento cómodo, pero sé que hay muchas cosas que tengo que mejorar. Hay que pensar en las situaciones, esperar más bolas en la zona. Tener un poco más de picardía; sí la tengo, pero la idea es seguir mejorando y estar en base la mayor cantidad de veces posible.

"Nunca lo había experimentado", continuó. "En el rol de primer bate hay muchas cosas que tengo que aprender, pero me gusta tener esa chispa. El primer bate para mí es la chispa que prende el equipo. Trato de dar lo mejor de mí."

A la defensa, nunca ha habido dudas con Parra, cuya velocidad para cualquiera de los tres jardines y cañón de brazo ya son bien conocidos. De hecho, en el 2013 encabeza la Liga Nacional con seis asistencias desde los jardines-otro argumento fuerte para que esté en el lineup a diario.

Un aporte adicional de Parra en los Diamondbacks es su personalidad y la energía que brinda en el clubhouse. Por ejemplo, es casi una costumbre diaria la bocina fuerte que suena el venezolano antes de los partidos, sea dentro de los camerinos o en el terreno durante las prácticas de bateo.

"Hay que divertirse", dijo Parra al respecto. "Hay momentos malos como en todos los trabajos, pero siempre hay que estar sonriendo."

El receptor sustituto de los Diamondbacks, el puertorriqueño Wil Nieves, ha visto de cerca dicho aporte de Parra desde que llegó a Arizona a mediados del 2012.

"Es un payaso", dijo Nieves con todo el cariño posible. "Hace cosas cómicas. Es bueno porque mantiene al equipo suelto, contento. Ahora mismo, como estamos ganando, cualquier cosa que hace es divertida.

"Cuando un equipo tiene peloteros así como él, mantienen al equipo contento, suelto, para que los (jugadores) salgan al terreno positivos y con ánimo."

Agregó Parra: "Eso es lo que inyecta, eso es lo que tú llevas al terreno, esa energía, esa alegría. Depende de lo que pase en el juego también. Todos salimos a ganar. Como tú salgas de aquí es como vas a llegar al terreno.

"Esa es la idea, mantenernos alegres, escuchando música, bailando. Hago de todo para animar al equipo y sobre todo para después del juego celebrar el triunfo, que es el punto principal."

Animar al equipo de esa manera es bueno. Pero lo primordial, como señala el mismo Parra, es mantener esa producción ofensiva y seguir mejorando como primer bate, si así lo requiere el equipo de Arizona.

"Lo único del que puedo estar seguro es cuando veo mi nombre en el lineup", dijo. "Lo importante es que no pienso en el sentido de un mes ni dos meses, sino el día a día. Lo importante es que cada vez que veo mi nombre en el lineup, voy a poner lo mejor de mí para el equipo y buscar todas las victorias que podamos, porque la mentalidad de nosotros es llegar a los playoffs y ganar un anillo. Ese el sueño de todos nosotros los peloteros."