Jim Johnson. (AP)

BALTIMORE - El taponero de los Orioles, Jim Johnson, quien malogró su tercer salvamento consecutivo el lunes, fue el lanzador ganador el martes en el triunfo de Baltimore por 3-2 sobre los Yankees en 10 innings. El manager Buck Showalter había dicho antes del partido que pensaba darle la bola a Johnson si se presentaba una situación de rescate.

"No va a dorar la píldora", dijo Johnson acerca del apoyo que le ha brindado Showalter, tanto públicamente como en privado. "Si sintiera que fuera necesario hacer algo, lo haría. Pero no hemos llegado a ese punto. El confía en mí y yo en él. La palabra confianza la usamos mucho aquí. Nos hacemos responsables uno del otro y así es que se hacen las cosas, simple y llanamente".

Antes de lanzar una entrada en blanco el martes Johnson, cuya racha de 35 salvamentos consecutivos terminó el 10 de mayo, había cedido ocho carreras en sus tres partidos anteriores y no se asemejaba en nada al cerrador intransitable que encabezó las Grandes Ligas con 51 rescates en el 2012. ¿O sí?

"Las cosas jamás son tan graves como parecen y nunca eres tan bueno como crees", dijo Johnson. "Hubo momentos el año pasado en que lancé pésimo y de alguna forma conseguía el salvamento. Pero nadie hablaba de eso porque no se notaba. De hecho, sí hubo una persona que lo captó, y fue (el narrador y Salón de la Fama Jim) Palmer. Él lo señaló y yo sabía que tenía razón. Así funciona el juego.

"Considero que para ser consistente en este deporte hay que tener una buena ética de trabajo. Creo que mi ética de trabajo es buena y que los resultados vendrán".

Johnson ha revisado los videos de los tres oportunidades de salvamento que malogró y ha estado haciendo algunos ajustes que espera lo ayuden a recuperarse. Pero aunque Showalter ha apoyado a su cerrador, los fanáticos de los Orioles han estado divididos en torno a si Johnson debe o no permanecer como taponero del club. Johnson dijo el martes que no le hace caso a esas habladurías, pero sí se expresó con admiración acerca de la fanaticada de Baltimore.

"Creo que nuestros fans son un poco más inteligentes que los de otras ciudades, sinceramente", dijo Johnson. "Entienden el juego un poco mejor que en otros estadios. Comprenden que no es tan fácil. Son fans, quieren que ganemos y eso no tiene nada de malo. Eso es parte de ser fanático y de disfrutar el juego".