(AP )

Entonces, el gerente general de los Rojos, Walt Jocketty, ha vuelto a dar un "palo". De manera inteligente y eficiente, ha llegado a llenar los huecos que tenía en agenda para este invierno.

"Así tenemos que hacerlo", dijo el ejecutivo.

¿Cómo así, Walt?

"No tenemos los recursos para competir por muchos agentes libres", expresó Jocketty. "Entonces, los cambios son nuestra agencia libre."

De hecho, esa declaración la hizo Jocketty hace casi un año. La emitió el ejecutivo en el invierno del 2011-12 al cambiar a siete jugadores, incluyendo a algunos prospectos de primera categoría, a los Padres y Cachorros para adquirir a Mat Latos y Sean Marshall, respectivamente.

En el 2012, Cincinnati ganó la segunda mayor cantidad de juegos (97) con la 17ma mayor nómina de Grandes Ligas (US$82 millones).

De hecho, el desarrollo de jugadores es la agencia libre de Jocketty. Mientras los Rojos realicen sus selecciones del draft de manera inteligente y sigan desarrollando a jugadores cotizados por otros equipos, podrán competir con las otras franquicias que gastan mucho dinero.

Los Rojos, Indios y Diamondbacks hicieron un cambio interesante de nueve jugadores en esta semana. Cada uno de los tres equipos cedió algo de valor, pero cada uno también recibió algo de valor.

Arizona consiguió a su torpedero de 22 años, Didi Gregorius, uno de los prospectos de mayor perfil del sistema de Cincinnati.

Los Indios recibieron de los Diamondbacks a un potencial líder de una rotación, Trevor Bauer, de 21 años.

Y los Rojos procuraron los servicios de quien será su primer bate: Shin-Soo Choo, ex de los Indios.

Mientras Jocketty lograba el resto de sus metas invernales-firmando a Jonathan Broxton, para así colocar al cubano Aroldis Chapman en la rotación abridora; y renovar con el jardinero Ryan Ludwick-sabía que le quedaba la parte más difícil.

"Aún necesitamos un primer bate", dijo Jocketty unos días antes de realizar este mega-cambio. "Y no son fáciles de encontrar."

Pues sí, en los Rojos hacía falta un primer bate.

Con todo y el impresionante poder en el lineup de Cincinnati, Jocketty sabía que quería mejorar una ofensiva que anotó 669 carreras en el 2012-la novena mayor cantidad en la Liga Nacional.

El ejecutivo ponderó darle la oportunidad a su mejor prospecto, Billy Hamilton, quien se robó 155 bases en liga menor este año. Pero no pensaba que Hamilton estuviera listo para el reto de Grandes Ligas, ya que el joven sólo ha jugado 50 partidos por encima de Clase-A. Desde el principio, tenía en la mira a Choo.

El surcoreano lleva porcentaje de embasarse de por vida de .381, incluyendo .419 cuando es el primer bateador de una entrada. Ha jugado mayormente en el jardín derecho, pero Jocketty cree que tiene la habilidad atlética de sustituir a Drew Stubbs, quien fue enviado a Cleveland, en el bosque central.

Choo tampoco "bloqueará" a Hamilton. El primero tiene 29 años y será agente libre después de la temporada del 2013. Es casi seguro que su representante Scott Boras lo llevará al mercado libre el próximo invierno.

Eso le sienta bien a Jocketty, quien pretende que Hamilton esté listo para el Día Inaugural del 2014.

Choo se ganó US$4.9 millones en el 2012 y le tocará un buen aumento en arbitraje. Pero los Indios aportaron US$3.5 millones en el cambio para ayudar a Jocketty a cubrir esos costos.

Esos US$3.5 millones hablan mucho de cuánto querían los Indios adquirir a Bauer y las otras piezas que recibieron en el trato. Cleveland sabía que no contaría con Choo luego del 2013, así que el gerente general Chris Antonetti básicamente lo cambió por Bauer, quien tiene menos de un año de experiencia en Grandes Ligas.

En cuanto a Jocketty y los Rojos, ya han hecho lo más pesado del invierno-a 110 días de inicio de la próxima campaña. Cincinnati intentará ganar la División Central de la Liga Nacional por tercera vez en cuatro años, un buen momento de éxitos para el equipo.

Cuando Jocketty llegó a Cincinnati hace cinco años, los Rojos tenían 12 temporadas sin saborear postemporada. Construyó la franquicia ladrillo por ladrillo, tal como lo había hecho en San Luis.

Ahora ha remodelado por completo a los Rojos. Lo ha hecho de la manera tradicional, con escuchas y desarrollo de jugadores, además de cambios inteligentes. El béisbol es mejor cuando una franquicia de la "vieja escuela", los Rojos, tiene un equipo ganador. Gracias a Jocketty, eso es así en Cincinnati.