Alex Rodríguez era el jugador más joven en las mayores cuando hizo su debut en Grandes Ligas el 8 de julio de 1994, con unos Marineros dirigidos por Lou Piniella.

"Lo subimos para darle un poco de experiencia en el club grande, sabiendo que lo íbamos a devolver (a las menores)", dijo Piniella, que era manager de Seattle en ese entonces.

Rodríguez fue la primera selección de Seattle en 1993, y el 1994, a los 18 años de edad, jugó en 17 partidos en las mayores, yéndose de 54-11. Se fue en blanco en su debut en Grandes Ligas en el Fenway Park. Y todos sus hits en esa primera temporada fueron sencillos. Era el primer jugador de 18 años en 10 años en jugar en las mayores, y el más joven jugador de posición en la historia de los Marineros. Sin embargo, dicha campaña fue acortada por la huelga.

Al año siguiente, Rodríguez fue subido y jugó en 48 partidos en el club grande, yéndose de 142-33. Dio cinco jonrones para empezar la cuenta regresiva a 500, incluyendo su primer bambinazo el 12 de junio de 1995 frente a Tom Gordon de Kansas City.

¿Y en 1996?

"Debió ser el JMV", dijo Piniella.

Rodríguez bateó .358 en esa temporada, con 36 jonrones y 54 dobles, además de 123 empujadas y un slugging de .631, pero terminó a tres puntos del boricua Juan-Igor-González en las votaciones de la Liga Americana. González bateó .314 con 47 cuadrangulares, 33 dobles y 144 por los Rangers.

Rodríguez había llegado para quedarse, y fue el torpedero regular de Piniella en Seattle hasta el final de la temporada del 2000.

"Tiene un talento especial", dijo Piniella. "Es joven y fuerte, y tiene todas las herramientas. Tiene la habilidad atlética de un torpedero y el poder de un tercera base. Esa es una gran combinación."

Los Marineros sabían que tenía ese talento cuando lo seleccionaron en el draft. Fue el campocorto estelar de la Westminster Christian High School en Miami, bateando .419 con 90 robos en 100 partidos.

"Cuando lo drafteamos de Westminster High School, era como un hombre entre muchachos", dijo Piniella. "Lo teníamos en los entrenamientos, y sabíamos exactamente lo que iba a llegar a ser. ¿Podíamos pronosticar 50 jonrones? No creo. Pero sabíamos que iba a ser un bateador de poder, capaz de estar en medio del linuep, un buen productor de carreras.

"Cuando lo teníamos, era capaz de robarse 25, 30 bases", dijo Piniella. "Jugaba un buen short. Y si no se hubiera ido a Nueva York, estaría todavía en el campo corto seguramente.

"Estaba claro que este muchacho, si se mantenía en salud, tendría una carrera digna del Salón de la Fama.

Rodríguez, ahora el tercera base de los Yankees, va rumbo a eso como miembro del club de los 500 jonrones. Piniella, manager de los Cachorros ahora, ha seguido de cerca las estadísticas de Rodríguez este año. Es difícil no hacerlo.

"Será el próximo en retar el récord que Barry Bonds intenta quebrar ahora", dijo Piniella sobre Bonds y la marca de todos los tiempos en jonrones. "Alex se mantiene en buena forma. A su edad, está en el apogeo del béisbol. Le quedan dos o tres años así, y manteniéndose en salud, pues ves que puede dar más jonrones entre los 33 y los 37 años, como han hecho muchos."

"Tiene un talento especial."